
Apréciese el brillante juego de palabras con la imagen de una simple con dos bolas (Dios, no puedo conmigo mismo...).
Al tajo que estamos en fin de semana y tampoco me van a exigir la lucidez que ya me falta habitualmente.
Les traigo dos juegos fáciles:

El primero es sencillo y muy cómodo para jugar.
Se trata simplemente de trazarle el camino, dibujando con tu ratón, a la pelotita hasta el cuadrado rojo.
Te permite borrar y empezar de nuevo y no hay tiempo ni prisa. Ideal para pasar unos momentos sin agobios.
A mí me ha entretenido un buen rato (aunque para eso tampoco hace falta mucho).

El segundo es incluso más sencillo en su concepto pero de más difícil ejecución.
Con el mismo gesto se controlan las dos barras y hay que mantener las bolitas en juego. Cuestión de equilibrio.
Aquí sí hay posibilidad de pique porque te cuentan el tiempo, espero verlos intentando batirme.
Este es mi
récord.
Ya está. Mi agradecimiento a
Jerome a quien le he fusilado los dos juegos y hasta la próxima amiguitos