
Entiendan que el matrimonio no es más que un contrato civil al que pueden añadir todos los matices y connotaciones que ustedes quieran, como el amor y esas cosas.
Es conveniente definir bien las cláusulas y prestar atención a la letra pequeña con reevaluaciones periódicas de puntos confusos, si ello fuere menester.
Otrosí, puede ocurrir que una de las partes se salte a la torera, cual proveedor de internet, el contrato anteriormente citado y nos llevemos una desagradable sorpresa.
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SkyRadio. Pool Boy. Ya ven, por eso no me hago una piscina. Por eso, y por que tendría que convencer a unos 100 vecinos y en vez de trampolín, me veo tirándome desde el cuarto.


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