
No es nada fácil escoger un regalo para un niño. Nos gustaría que los juguetes fueran a la vez divertidos y a la vez pedagógicos. No siempre es posible.

Internet amplió la oferta pero no creo que ampliase la calidad de lo ofertado.
Siempre hay excepciones. Miren si no esta
galería de muñecas realizadas con un detalle y un mimo increíble.
Nada que envidiar a las barbies (que siempre he odiado).
La página oficial es
Dollmore y les adelanto que baratas, lo que se dice baratas, no son.

Otra alternativa a la muñeca clásica (y aburrida), con la que a buen seguro acertaremos, sobre todo si el niño va crecidito es esta
selección de muñecas manga.
Las hay de todos los pelajes y otra vez realizadas con gran detallismo.
Paseen por sus galerías y se llevarán muchas
sorpresas agradables y alguna que otra
decepción. No todo el monte es orégano. Tampoco en Japón.

Este es uno de mis favoritos.
Los osos estrellas del porno,
Pornstars Bears.
[via]Sin palabras. Su jugabilidad, capacidad para desarrollar la imaginación y creatividad en el niño no tiene rival.
Resuelve el problema de tener que desnudar a la
Nancy para acostarla con
He-Man y lo dificultoso que era la cópula para esos dos muñecos asexuados.

Y si le regalamos un cachorrito.
Lo que tienen los niños es que reinventan los juegos y los juguetes, para bien y para mal.
Por eso es frecuente verlos
jugando con las bolsas en las que hemos traído sus caros presentes sin el menos atisbo de vergüenza ni consideración hacia nuestro desembolso económico.

Por eso un pequeño, suave y tierno
peluche asesino puede acabar con muchos de nuestros problemas.
Vale que sentiremos después los remordimientos de la culpabilidad pero nos ahorrará muchos problemas en años sucesivos.
Ya ven,
Herodes hizo lo suyo hace siglos y todavía se conmemora todos los años el 28 de diciembre con risas, bromas y chanzas. Por algo será.
Les dejo. Voy a comprarle algo a mi sobrino...